¡¡TÚ SI QUE VALES!!! ...PARA ELLOS

 

 Sabemos que somos parte fundamental de la educación de nuestros hijos pero ¿practicamos con el ejemplo?
Para los niños, sus padres es un referente y aprenden de ellos hasta en cada gesto. Somos sus guías,sus maestros de lo cotidiano. Pues vamos a comportarnos como tal.

 El deporte es primordial en la vida y casi todos los niños practican algún deporte y muchos en equipo.
Su deporte favorito es además su diversión y suele ser "lo que más le gusta del mundo". 
  En ese mundo,y para que divertirse haciendo deporte se convierta en el hábito de hacer deporte, es primordial, que la motivación,la familia,el entorno , sea favorable y sea educación y deporte al mismo tiempo.
Y lo que nunca,nunca debe pasar,es que todo ello no sea positivo.
  Episodios de vergüenza como hemos visto estos días, seguro han ocurrido siempre. Desde que el deporte es competición la rivalidad y la mala educación parece que han ido unidas.¡Pues es hora de cambiar eso!

Da igual el deporte que se practique, jamás un padre debe dejar en ridículo a su hijo, ni al rival, ni al entrenador, a nadie. Eso NO se hace!!
Nuestro objetivo debe ser que los niños aprendan valores en el colegio, en casa, jugando al futbol,basket ó Kárate, da igual el deporte, da igual en qué faceta de su vida. Ayudémosles

¡TÚ SI QUE VALES!..para tus hijos. No somos su entrenador, ni su colega, ni el preparador físico. Somos su familia, sus padres ,debemos ser su ejemplo de comportamiento. Y también, sus mayores fans. Claro, animando,motivando, no presionado.Son niños,nosotros su "espejo". Tienen derecho a equivocarse,y aprenderán haciéndolo. 

 Enseñemos respeto, fair-play,el rival es otro niño.Las reglas son primordiales en cualquier deporte.El árbitro es el juez, no el desencadenante de una catástrofe mundial. ¿a tí te gustaría que te insultaran en tu trabajo?¿hicieras lo que hicieras? A nadie ¿verdad? Empatía, pongámonos en el lugar del otro. No vayamos a ser y convertirnos en lo que, criticamos del otro,del rival,del vecino.

 Animemos,ayudemos a crecer,haciéndolo cuando les vemos practicar su deporte favorito. Hacen deporte para divertirse, porque les gusta, no sólo para ganar. Se gana, se pierde, pero a todo hay que aprender. 
 Que NUNCA sea su familia el que le haga sufrir, el que le quite la ilusión.

Y hablemos con ellos, quizás tengan dudas, quizás hoy no jugaban bien por ...pereza,por ejemplo, cansancio ..y nosotros ni nos hemos dado cuenta,  fijándonos en el resultado y en que no lo estaba haciendo bien. Error. Tienen mucho que contar,cada uno a su manera, incluso del rival. 
Disfruta como espectador, es su momento, no el tuyo.

Dejemos que disfruten y les seguirá gustando el deporte siempre.

Resumiendo:
   1. APOYAR y ANIMAR tanto a mi hijo como a sus compañeros
  2. NO criticar "a voces" ni a mi entrenador, ni a mi hijo ni a sus compañeros
  3. NO dar instrucciones, esa es labor del entrenador
  4. RESPETAR al árbitro SIEMPRE, se equivoque o no
  5. DISFRUTAD de ver como vuestros hijos aprenden valores, se divierten, maduran, compiten, ganen o pierdan

Ejemplo y buena educación. Valemos de ejemplo, demos ejemplo.

Os dejo dos cartas de entrenadores, de futbol y baloncesto, para que comprobeis que ellos piensan continuamente en el deporte como valor positivo en la vida y eso quieren transmitir. No dejeis de leerlas.
    --Nacho Andres Cobo(entrenador de futbol base) :"debes dar refuerzos positivos"  
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    --Marina García Bautista(entrenadora de Baloncesto):"tiene que saber que le importas" seguir leyendo
     
Y a aplicarse el cuento

 

GRACIAS A Fernando Callejo y a Alberto Barón -EDMORATALAZ por cuidar de nuestros pequeños deportistas y aconsejar y guiar a padres y entrenadores

Cartas de Entrenadores

Nacho Andres Cobo

Refuerzos positivos

Llevo tres años entrenando a niños al futbol y muchas veces no dejas de sorprenderte por las barbaridades que escuchas decir de los padres ya sea a equipo rivales, padres de equipos rivales, árbitros, entrenadores, incluso a sus hijos o compañeros de su hijos.

Muchos padres viven el  fútbol base, pensando que su hijo está jugando en primera división, que van a ganar la “Copa de Europa”, que su hijo es una figura del fútbol y se olvidan que su hijo es un niño que está en una escuela de futbol para aprender, para formarse, para aprender valores y lo más importante para DIVERTIRSE.

Hay muchos niños/adolescentes que se ven sometidos a una presión enorme por sus padres, como puede ser:

  • Obsesión absoluta en ganar
  • Ser el máximo goleador de la competición
  • Tengo que meter gol porque si no mi padre me regaña
  • No puedo fallar un pase porque si no me grita mi padre desde la grada
  • No puedo equivocarme porque cuando termine el partido mi padre me corregirá
  • Perder esta mal

Al fin al cabo no estás dejando que el niño disfrute, puesto que ya sale al campo cohibido y nervioso.

¿Cómo se debe comportar un padre?

  • El padre tiene que dejar de ser “entrenador”. Una vez que el niño entre al campo ya sea para entrenar o para jugar un partido, el padre debe de olvidarse de dar indicaciones porque para eso ya está el entrenador.
  • Un padre debe animar SIEMPRE, vayan ganado vayan perdiendo siempre debe dar refuerzos positivos.
  • Nunca hablar mal del entrenador delante de su hijo, ya que el niño le puede escuchar y al llegar al campo de futbol el niño puede mirar al entrenador de forma negativa
  • Cuando el niño está entrenando o jugando, no hablarle, no regañarle, no decirle que tiene que hacer. Simplemente dejar que el niño esté concentrado en lo que está haciendo, que juegue, que se equivoque, que aprenda de los errores, dejar que se DIVIERTA
  • No obsesionar al niño con la victoria, no siempre se gana, también hay que aprender a perder para luego saber ganar, todos sabemos que ganar está muy bien, nos da felicidad, pero en el fútbol no siempre se gana, hay que pensar que delante de ti hay otro equipo que no te va a poner las cosas fáciles
  • Ser respetuoso con los compañeros, con el equipo rival, con los padres del equipo rival, con el árbitro. Si un niño ve a su padre faltando el respeto al árbitro, por ejemplo, el niño actuará igual ya que pensará: “si mi padre lo hace pues yo también lo hago” ya que el niño siempre se va a ver reflejado en la figura de su padre
  • Fomentar el juego limpio
  • Ser siempre positivo con el niño y con el equipo
  • Valorar el esfuerzo, la actitud ante los entrenamientos y partidos
  • Ser humilde
  • En los partidos, no gritar ya que los niños se ponen muy nerviosos, no insultar al equipo rival, a los padres del equipo rival, simplemente ir al campo de fútbol a divertirse.
  • Deben animar, aplaudir cada acción jugada, disfrutar viendo a sus hijos realizando un deporte del cual están aprendiendo y a la vez se están formando para su futuro.
  • Ser conscientes de que en el  campo el que da las indicaciones, dirige y manda sobre el equipo es el entrenador

Disfruten de este maravilloso deporte, disfruten viendo a sus hijos aprendiendo y formándose mediante el futbol, no se olviden que son niños ya tendrán tiempo de competir, de ganar, ahora únicamente dejen que disfruten, dejen que aprendan.

“Ganar o perder, ambos suelen  suceder ¿pero el esfuerzo? Nadie puede juzgar el esfuerzo”

NACHO ANDRES COBO

 

Marina Garcia Bautista

Le importas

 

Cuando los niños se apuntan a baloncesto (o al deporte que hayan elegido) ,en ese momento a la mayoría le hace ilusión y le gusta. Nuestro trabajo entonces es animar a los niños y  no llevarlos a que, por nuestra culpa, se desmotiven y decidan dejar el deporte. No obstante también hay ocasiones en que los niños se apuntan no porque ellos quieran, sino porque a las familias les hace ilusión o porque, por trabajo, necesitan tener alguna actividad a esa hora. En estos casos tenemos que tratar de motivar e intentar que disfrute pero, si no lo conseguimos y vemos que el niño no tiene ganas, que lo pasa mal, creo que es nuestra obligación hablar con la familia para que busquen otra actividad u otro deporte a fin de que el niño no acabe aborreciéndolos todos.

Para mí lo principal es que el niño esté a gusto con el grupo y con el entrenador y para eso intento tener en cuenta una serie de cosas que son aplicables a muchos deportes, al menos a muchos deportes de equipo, y seguro que individuales también:

  • El jugador tiene que saber que le importas, no sólo como jugador, sino también como persona. Creo que hay que ser serio entrenando pero también tiene que haber tiempo para preguntar si ves una mala cara o para tener una charla con alguno si lo necesita.
  • No todos los jugadores son la misma persona así que no se puede hablar igual con todos. Hay jugadores que con un grito reaccionan y se motivan y en cambio otros que con un grito se bloquean y hay que hablarles con más tacto; otros necesitan un reto, otros una charla y otros que les doren la píldora de vez en cuando. Así que yo intento eso, tratar a cada uno como necesita (por ejemplo Alicia es muy de dar abrazos ¡pues se le da un abrazo!, en cambio si se lo doy a Adrián igual se queda a cuadros el pobre J).
  • Intento evitar situaciones que creo que pueden resultar violentas o incómodas a algunos jugadores. Por ejemplo, nunca pongo ejercicios en los que unos tengan que llevar a caballito a otros, sobre todo si hay diferencia de peso entre los miembros del equipo, porque sé que hay niños que lo pasan mal porque pesan más, así que mejor evitarlo. Otro ejemplo: a veces hago yo los equipos y otras veces los hacen ellos. En este último caso, los dos que van eligiendo jugadores lo tienen que hacer separados del resto, sin que nadie los oiga y, cuando terminan de pedir jugadores, dicen el equipo completo. Así se evita que los niños se sientan mal porque les eligen los últimos (si cada vez fuera uno no pasaría nada, pero lo normal es que suelan ser los mismos).
  • Otra cosa que creo que les hace estar a gusto es escucharles, dejarles elegir de vez en cuando un ejercicio, en definitiva, tener en cuenta su opinión.
  • Por supuesto, cero faltas de respeto, descalificaciones, etc. Esto no significa que no se puedan gastar bromas, eh, que luego nos encontramos con gente que no acepta que le digan nada y eso tampoco es bueno.
  • Sorprender de vez en cuando con algo, eso les gusta, les hace sentirse valorados y hace equipo

 

Ahora paso a hablarte de temas más deportivos:

  • Practicar deporte puede dar pereza muchas veces, porque implica sacrificio. Esto ocurre cuando se está acostumbrado a hacer deporte. En cambio, si el deporte se convierte en un hábito es algo que gusta e incluso que se necesita. En este sentido los entrenadores tenemos que conseguir que los deportistas tengan una asistencia regular, sólo de esta forma se adquiere el hábito del deporte. Si un niño falta mucho lo que yo hago es hablar primero con él para ver qué ocurre y, si la cosa no mejora, hablo con la familia.  Evidentemente hay que ser flexible y no pasa nada por faltar de vez en cuando, pero lo que tiene que ser un hábito es la práctica del deporte y no el absentismo.
  • Divertirse,para los niños es fundamental,están en edad de hacerlo. Debemos intentar que los entrenamientos no sean aburridos, claro. Ejemplo: yo odio correr por correr, y si en un entrenamiento me tienen dando vueltas al campo 20 minutos te puedo asegurar que no vuelvo porque me aburro como una ostra. En cambio, si me tienen haciendo ejercicios que cansan igual, porque son intensos, pero son divertidos porque se usa el balón, la cosa cambia. Pues como entrenadora intento hacer lo mismo, trabajo el físico con balón, que es más ameno.  Algo que hago es, es caso de que algún entrenamiento salga un poco más aburrido de lo normal porque hacía falta explicar y practicar algo de táctica, admitir delante de ellos que soy consciente de que el entrenamiento era un poco rollo y explicarles el motivo, y prometer que el próximo será más divertido, para que no crean que esa va a ser la tónica general.
  • En cuanto a la adquisición de destrezas, evidentemente me fijo en los errores y en los fallos, pero intento no remarcarlos mucho, trato de corregir de forma positiva (aunque tengo que reconocer que a veces no me queda más remedio que mandarles fondos para que cambien alguna cosa, pero esto lo hago cuando les he hecho la misma corrección 50 veces y no he conseguido nada y, lógicamente, con niños que sé que pueden llevar a cabo ese cambio que les estoy pidiendo. No es lo más pedagógico del mundo pero es tremendamente efectivo)  Y, por supuesto, no corregir permanentemente, también hay que decirles lo que hacen bien. Por otro lado, cuando consiguen hacer algo nuevo, lo celebro mucho Y bueno, por último, no hacer mucho caso a los resultados en los partidos. Pedirles esfuerzo, que lo hagan bien, pero no pedirles que ganen (otra cosa es que los anime a ello e intente que quieran ganar y que luchen). En caso de derrota intento remarcar lo que se ha hecho bien o, si el partido se ha jugado realmente mal, no les voy a mentir porque tontos no son, así que les digo que sé que lo pueden hacer mejor porque lo he visto, y que ellos también lo saben, así que el próximo día lo haremos mejor.

 

MARINA GARCÍA BAUTISTA (ENTRENADORA DE BALONCESTO)